Cómo afecta la urgencia al rendimiento laboral
Octubre 13th 2008 by Ruben in Ciencia
En el trabajo se puede producir una situación de urgencia en la que hay que acelerar la realización de las tareas. Esta situación se puede interpretar como algo positivo: el profesor de la Harvard Business School, John Kotter, explica en su libro A sense of Urgency que la urgencia puede definirse como una actitud de atención a las oportunidades. También dice que consiste en actuar con celeridad para aprovecharlas.
Pero la sensación de urgencia generalmente se define como un estado en el que nuestro cerebro entra automáticamente en alerta. Esto dispara los sentidos y pone al individuo en guardia. El proceso desencadena todo un conjunto de reacciones fisiológicas y hormonales, y, entre otras cosas, eleva la tensión arterial.
El cerebro ha desarrollado y perfeccionado sus estados de activación para mostrarse más eficiente ante necesidades básicas. Pero estas reacciones no están pensadas para ser mantenidas durante largos espacios de tiempo. Generan agotamiento y estados de sobreexcitación, cuyo principal efecto secundario es el estrés. Gran parte de la culpa de nuestro estrés es de la aparición de las urgencias en el trabajo.

Por lo tanto, el estado de urgencia permanente, lejos de conseguir un mayor rendimiento por parte del trabajador, genera estrés, miedo e incluso agresividad. En un contexto en el que las personas son el activo más importante de las empresa, conviene conocer bien el recurso que se trata gestionar y no incluirle en una dinámica frenética que le es perjudicial a medio y largo plazo, aunque en principio pueda parecer que se consigue más rendimiento.
Octubre 13th, 2008 at 11:10
Una mera puntualización: cuando Kotter se refiere al concepto de urgencia no se refiere exactamente a la prisa, que efectivamente genera estrés y por tanto bloqueo e incapacidad para tomar decisiones de modo eficaz.
El sentido de urgencia en Kotter se refiere al opuesto de COMPLACENCIA. Él dice que cuando las organizaciones no sienten urgencia por aboradar un nuevo proyecto o un cambio caen en la complacencia, entendida como ese estado donde tendemos a regocijarnos dentro de nuestra zona de confort. La urgencia en Kotter es más bien una especie de “ajá” o de “insight” que provoca una nueva visión de las cosas que te lleva a movilizarte y actuar de un modo proactivo.
Un saludo.
Octubre 26th, 2008 at 10:28
efectivamente, en españa en los últimos años, con el crecimiento económico, hemos caído en la complacencia, generando lo que los argentinos llaman “crisis de la poltrona”.
el mundo es global e hiper competitivo, o los chinos empiezan a trabajar como nosotros (sin esclavitudes,etc) o nosotros tendremos que a) empezar a trabajar como los chinos b) bajar nuestro nivel de vida.
pero, incluso aunque los países en desarrollo empezasen a tener más clase media que pobre, el planeta va a sufrir mucho para abastecer a esa clase media y los países ricos van a tener que esforzarse mucho durante esa transición a la clase media global. el mileurismo, la necesidad de más flexibilidad laboral (menor coste de despido, etc), la necesidad de competir en i+d o en salarios bajos, han llegado para quedarse, o espabilamos y nos damos cuenta de que el socialismo en economías cerradas se ha acabado o las otras alternativas, ver cómo baja nuestro nivel de vida o acabar trabajando 65 horas, “como un chino”, seguramente sean peores.