¿Existe una edad máxima para trabajar?
Agosto 28th 2009 by admin in Espacio LaboralCualquier tipo de discriminación es perjudicial. Muchas personas que están inmersas en el mercado laboral tienen miedo de perder su puesto, pero las que tienen más pavor son aquellas que han cruzado el umbral de los 40 años. Por desgracia, la discriminación por edad existe en los procesos de selección de personal. Es importante recordar que todo el mundo merece una oportunidad y que la edad no es tan importante.

Cuando las empresas buscan candidatos, deben elaborar con mucha precisión el perfil que están buscando. Es imprescindible indicar varios datos en la oferta: estudios, conocimientos, experiencia, herramientas, capacidades, actitudes, etc. Si no se hace ninguna referencia excluyente en relación a la edad o el sexo del candidato, cualquier persona con los requisitos demandados será válida. No hay que olvidar que lo importante es que sea una persona idónea para el puesto, y que aporte riqueza a la empresa.
Hay que usar siempre la coherencia. La discriminación por edad no tiene justificación si no se indica en el perfil. Si se piden diez años de experiencia en un puesto de trabajo, es obvio que un recién licenciado de 22 años no va a contar con la experiencia requerida. Cuando comienza un proceso de selección hay que asegurarse de que la formación que se precisa exíste en el mercado laboral. Hay que recordar que ahora no es extraño encontrar recién licenciados con más de 35 años.
Cuando llega un currículum vitae a la mesa y se ve que el candidato tiene 40 años o más, se suelen pensar dos cosas: que es demasiado mayor y por tanto es menos adaptable; o que su experiencia laboral le avala. Sin embargo, la segunda opción tiene el problema de que a mayor experiencia, mayor remuneración. Una alternativa muy tenida en cuenta en los tiempos de crisis que corren. De este modo, la empresa tiene que ser flexible y el candidato también.

Reclutar a personal joven no siempre es mejor. Se suele pensar que los jóvenes son más moldeables y que se les puede explotar mejor. Es decir, pagándoles muy por debajo de lo que se debería remunerar por desempeñar ese puesto. Pero si se actúa así, el empleado joven se dará cuenta del modus operandi y terminará por marcharse.
Varias edades, mejor complementación. Es muy positivo para las organizaciones tener variedad de trabajadores, de diferentes edades porque se complementan muy bien unos con otros, apoyándose en sus carencias y virtudes.