¿Te cuesta desconectar?
Septiembre 28th 2009 by admin in Ciencia, Espacio Laboral, General, Ocio, SAGEMadrugar. Ganarse las habichuelas con el sudor de tu frente. Regresar al hogar. Un día tras otro, de forma cíclica e inevitable. Trabajar es un proceso fundamental dentro de nuestras vidas, una tarea necesaria que hemos asumido como el motor que mueve nuestra vida. Podría decirse que pasamos toda nuestra existencia buscando un buen empleo, luchando por manternerlo o intentando aumentar nuestros ingresos de una forma u otra en ese incómodo e inevitable ciclo vital que es levantarse a horas intempestivas, trabajar y regresar a nuestras vidas en el confort de nuestro hogar, exprimiendo al máximo nuestro valioso tiempo de ocio antes de que amanezca la próxima jornada laboral. Ante esta perspectiva, no resulta extraño que a muchas personas les cueste desconectar y que incluso lleguen a obsesionarse con su entorno laboral hasta el punto de no separar su espacio de ocio con sus deberes profesionales.

Para muchos la jornada laboral no termina jamás, por mucho que se alejen de la oficina. Es la conclusión que se puede extraer de un informe elaborado por Randstad en el que se refleja que un 40% de los trabajadores mantiene relaciones con su entorno de trabajo durante sus días libres o ya finalizado su horario laboral.
¿El motivo? Resulta fácil de imaginar…el teléfono móvil, ese pequeño gran invento que nos mantiene continuamente en contacto con cualquiera que tenga nuestro número, impidiendonos descansar en tanto que estamos continuamente “operativos”. Una solución comunicativa que muchos jefes y compañeros de trabajo aprovechan para prolongar la jornada laboral más allá de los cubículos y los despachos y mantener enganchado al sufrido trabajador medio.

Por supuesto, es necesario hablar de cifras para ilustrar esta tele-dependencia del trabajo y su ramificación en la vida privada. De acuerdo a la encuesta, un 33% de la población activa con edades comprendidas entre los 30 y los 45 años de edad es incapaz de desconectar de sus compromisos laborales durante sus vacaciones. A continuación se encontraría la siempre precaria franja que comprendería los trabajadores de entre 25 y 29 años (de los cuales un 22% sería un adicto al trabajo), seguido de los que gastan de 45 a 65 años (con un 18% ) y, finalmente, los jóvenes de 16 a los 24 (17% de dependencia).
Como en toda muestra estadística, siempre es divertido realizar una estratificación por regiones. Así, encontraríamos que los vascos y los baleares son los que mejor lo llevan a la hora de disfrutar de su tiempo de ocio y olvidarse del trabajo. En el otro extremo tenemos a los gallegos y los residentes en Castilla-La Mancha, con un 78% de adictos incapaces de compatibilizar trabajo y diversión.

Los datos están ahí. ¿Tiene España un problema a la hora de desconectar del trabajo? La respuesta, a priori, parece bastante clara: sí. De modo que basta de agobios: en cuanto lleguéis a casa, apagad vuestros móviles, disfrutad de una buena compañía, enchufad vuestra música preferida y dedicad el resto del día a vosotros mismos y a nadie más. Mañana será otro día…